La Ciudad de México enfrenta una alerta por el posible aumento de adopción de patos como mascotas, impulsado por la creciente fama de “Merlín“. Ambientalistas advierten que esta tendencia, motivada por la euforia, podría derivar en abandono y maltrato animal debido a la falta de conocimientos sobre los cuidados especiales que estas aves requieren. Arturo Islas, reconocido ambientalista, hizo un llamado a la responsabilidad ciudadana ante esta situación.
En entrevista con Blanca Becerril para El Heraldo Media Group La popularidad de Merlín, famoso tras aparecer con la camiseta de la Selección mexicana en un torneo deportivo, ha generado un interés desmedido por adquirir estas aves. Muchas personas consideran a los patos como mascotas, sin evaluar las implicaciones.
Islas enfatizó que la decisión no debe basarse en la euforia del momento. El ambientalista ha usado sus plataformas, incluyendo un video reciente con la familia de Merlín, para desincentivar la compra impulsiva.
“No es un animal para comprarlo por euforia, para adquirirlo por euforia, para recibirlo como regalo por euforia, porque tristemente son animales que necesitan cuidados especiales.”
La historia de Merlín es la excepción en cuanto a la vida de los patos
El especialista subrayó la responsabilidad de los comunicadores y la ciudadanía con los seres sintientes. La adquisición impulsiva de patos, sin considerar sus necesidades, puede llevar a un desenlace trágico, pues a menudo no sobreviven en entornos domésticos inadecuados, como ocurre con pollitos y patitos pintados en ferias.
Islas destacó que la historia de Merlín es un caso atípico, no replicable sin preparación. La familia del animal ha demostrado dedicación excepcional, logrando que el animal prospere. Explicó la impronta en aves: un pato que convive con humanos desde pequeño se identifica con ellos. Este vínculo permite a Merlín sentirse cómodo entre personas y seguir al niño que lo cuida, mostrando una notable dependencia emocional.
“La historia de Merlín es una aguja en un pajar, es una familia que realmente se dedicó, que creció, que logró que el animal estuviera muchísimo mejor que en otros lugares y lo cuidan.”
“No lo compren por moda. No es un juguete”: Arturo Islas
A pesar de esta relación, Islas advirtió que no es replicable en todos los hogares. Los patos requieren atenciones específicas y constantes: defecan mucho y necesitan cuidados particulares en sus patas. La falta de estos conocimientos genera problemas para los dueños y sufrimiento para los animales.
“Eso no quiere decir que todos podemos tener un Merlín en casa. Es un caso aislado que ellos generaron un vínculo muy fuerte.”



