Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Además de consolidarse como uno de los porteros más importantes en la historia del futbol mexicano, Guillermo “Memo” Ochoa ha construido un patrimonio que incluye lujosas propiedades en distintos países, entre ellas dos residencias que comparte con su esposa, Karla Mora, y sus tres hijos.
La familia cuenta con hogares en la Ciudad de México y en Marbella, España, espacios que reflejan tanto la trayectoria internacional del arquero como su vida familiar lejos de las canchas.
Una residencia de ensueño en la Ciudad de México
La propiedad que Ochoa posee en la capital mexicana ha sido considerada su refugio principal cuando se encuentra en el país. Valuada en alrededor de 1.9 millones de dólares, la vivienda combina amplitud, comodidad y áreas destinadas tanto al descanso como al entrenamiento.
Entre sus principales atractivos destaca un amplio jardín que funciona como espacio recreativo para la familia y también como área para realizar prácticas deportivas. El lugar cuenta además con fuentes, vegetación y zonas abiertas que aportan privacidad y tranquilidad.

En el interior predominan los espacios elegantes y acogedores, con una decoración inspirada en elementos naturales y tonos cálidos. Asimismo, la residencia alberga parte de la colección de trofeos, reconocimientos y recuerdos que el guardameta ha acumulado durante su carrera profesional.
Marbella, el refugio familiar en Europa
La segunda propiedad de la familia se encuentra en Marbella, una de las zonas más exclusivas de España. Lo que inicialmente fue concebido como una casa vacacional terminó convirtiéndose en un segundo hogar para el matrimonio y sus hijos.
De acuerdo con declaraciones de Karla Mora, el objetivo principal fue crear un espacio funcional, cómodo y relajado donde toda la familia pudiera convivir durante sus estancias en Europa.

La vivienda destaca por una propuesta de diseño que mezcla la estética mediterránea con elementos escandinavos, logrando ambientes luminosos, colores neutros y una decoración basada en materiales naturales.
Entre las amenidades sobresale una alberca, considerada uno de los puntos favoritos para disfrutar reuniones y actividades familiares.
Un estilo de vida entre dos continentes
Las residencias de Memo Ochoa reflejan la vida internacional que ha llevado el futbolista a lo largo de su carrera, marcada por su paso por clubes de México, Francia, Bélgica, Italia y España.
Tanto la casa de la Ciudad de México como la de Marbella se han convertido en espacios clave para la vida familiar del arquero, quien comparte estos hogares con Karla Mora y sus hijos Luciana, Guillermo y Karla, combinando el lujo con un entorno pensado para la convivencia y el descanso.



