Mazatlán, Sin (RI Noticias). -“El Niño” es un fenómeno climático que ocurre en el océano Pacífico ecuatorial cuando la temperatura del mar aumenta de forma inusual. Este calentamiento altera la circulación de los vientos y modifica el comportamiento del clima a nivel global, provocando cambios en las lluvias, las temperaturas y la formación de ciclones.

En términos generales, el sistema ENOS tiene tres etapas: “El Niño”, que representa el calentamiento del océano; “La Niña”, asociada al enfriamiento de las aguas; y una fase neutral, en la que las condiciones se mantienen dentro de los promedios habituales. Cada una de estas fases influye de manera distinta en el clima de México y otras regiones del mundo.


Cuando se presenta “El Niño”, México suele experimentar una redistribución de las lluvias, con posibles periodos de sequía en algunas zonas y lluvias intensas en otras. Además, este fenómeno tiende a aumentar la actividad de huracanes en el océano Pacífico, mientras que en el Atlántico y el Golfo de México suele disminuir la formación de ciclones.


En caso de que “El Niño” se desarrolle en 2026, los estados del sur del país como Guerrero, Oaxaca y Chiapas podrían registrar cambios en la intensidad y distribución de las lluvias, mientras que otras regiones podrían enfrentar condiciones más secas de lo habitual. Estos efectos dependen de la intensidad del fenómeno y de su duración.
Especialistas señalan que el seguimiento del ENOS es clave para anticipar riesgos, ya que sus variaciones pueden impactar la agricultura, el suministro de agua y la temporada de huracanes. Por ello, el monitoreo constante permite preparar medidas preventivas ante posibles cambios en el clima del país.



