CDMX (RI Noticias).- El Paseo de la Reforma se encuentra completamente listo y blindado con vallas metálicas ante el esperado arribo de aficionados para presenciar el histórico quinto partido de la selección nacional de futbol contra Inglaterra, en lo que marcará el cierre del país como sede de la Copa del Mundo 2026.
Con el fin de evitar desmanes y controlar los festejos, el Gobierno de la Ciudad de México instaló pantallas gigantes desde la Torre del Caballito hasta el Monumento a la Revolución, además de modificar rutas del Metrobús y retirar estaciones de Ecobici como medidas de prevención.
A pesar del despliegue técnico y de seguridad para este domingo, donde se fijó un límite de aforo de solo 25 mil personas en la zona del Ángel de la Independencia, las autoridades se enfrentan a la posibilidad de que la asistencia sea mucho menor a la proyectada. El principal factor que ahuyentará a los fanáticos es el temor generalizado tras los trágicos incidentes del martes pasado, cuando los festejos previos derivaron en aglomeraciones descontroladas que cobraron la vida de cuatro personas.
Muchos aficionados aunque ven con buenos ojos las restricciones de cupo y los protocolos implementados por el gobierno capitalino, han decidido no asistir a las transmisiones públicas por motivos estrictamente de seguridad personal y familiar. Para muchos seguidores del representativo tricolor, el riesgo de que la situación se desborde nuevamente y se repitan los hechos violentos del festejo anterior es un motivo de peso para quedarse en casa y evitar las concentraciones masivas en la vía pública.
Por su parte, las cuadrillas del personal del gobierno capitalino realizaron labores de desazolve de última hora con equipos hidroneumáticos en toda la periferia para evitar encharcamientos que los hinchas suelen utilizar para realizar desmanes durante las celebraciones



