Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), presentó un pronóstico sobre los posibles efectos que tendrá el fenómeno de El Niño en México entre julio de 2026 y abril de 2027, periodo en el que se prevén cambios en los patrones de lluvia, una mayor actividad de frentes fríos durante el invierno y un incremento en las olas de calor hacia la primavera.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, las autoridades meteorológicas explicaron que las condiciones podrían modificarse conforme evolucione el fenómeno, por lo que el pronóstico será actualizado de manera periódica.
“Estamos dando a conocer una proyección de los posibles efectos de El Niño para que la población y las autoridades puedan anticipar escenarios, aunque es importante recordar que estos pronósticos se irán ajustando conforme avance el fenómeno”, señalaron especialistas de Conagua.
Así evolucionarían los efectos de El Niño
De acuerdo con la línea de tiempo presentada por el SMN, los primeros cambios se observarían durante el verano de este año.
En julio de 2026 se prevén lluvias por debajo del promedio en el noreste del país, condición que favorecería un ambiente más seco en esa región.
Para agosto, el déficit de precipitaciones se extendería al noreste, sur y sureste de México, zonas que normalmente registran importantes acumulados durante la temporada de lluvias.
“Durante agosto se espera que las lluvias estén por debajo del promedio en varias regiones del país, principalmente en el noreste, sur y sureste”, indicó Conagua.
En septiembre las precipitaciones regresarían a condiciones cercanas al promedio nacional, mientras que octubre marcaría una recuperación con lluvias normales e incluso superiores a lo habitual en algunas regiones.
Más frentes fríos durante el invierno
El pronóstico señala que entre noviembre y diciembre de 2026 aumentará la actividad de frentes fríos respecto al promedio climatológico, acompañada de lluvias normales o por arriba de lo habitual.
Estas condiciones continuarían durante enero y febrero de 2027, cuando el país podría registrar un mayor número de sistemas frontales en comparación con un año promedio.
“Durante el invierno esperamos una mayor actividad de frentes fríos, lo que podría modificar las condiciones habituales de la temporada”, explicaron los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional.
Primavera con más calor e incendios
Con la llegada de marzo y abril de 2027, el patrón climático cambiaría nuevamente.
La Conagua anticipa una mayor probabilidad de olas de calor, temperaturas extremas y un incremento en el riesgo de incendios forestales.
“Para la primavera se incrementa la probabilidad de episodios de calor intenso y de incendios forestales, por lo que será importante mantener las medidas de prevención y seguir los avisos oficiales”, advirtieron las autoridades.
¿Qué es El Niño?
El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Este cambio modifica la circulación atmosférica y altera los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta.
En México, sus efectos varían según la intensidad del fenómeno y la región del país, pudiendo provocar desde periodos de sequía hasta lluvias por encima del promedio, además de cambios en la actividad de frentes fríos y en la frecuencia de eventos de calor extremo.
Conagua pide mantenerse informados
Ante este panorama, la dependencia recomendó consultar de manera permanente los avisos del Servicio Meteorológico Nacional y de la Conagua.
“Los efectos de El Niño pueden modificarse conforme evolucione el fenómeno, por lo que es fundamental mantenerse atentos a la información oficial y a las actualizaciones de los pronósticos”, concluyó.



