Estados Unidos.- El presidente Donald Trump pidió suspender temporalmente el impuesto federal a la gasolina en Estados Unidos, con el objetivo de reducir el costo que pagan millones de automovilistas ante el fuerte aumento de precios provocado por la crisis en Medio Oriente. La medida busca aliviar la presión sobre los consumidores en un momento en que el precio promedio nacional del combustible supera los 4.50 dólares por galón.
Actualmente, el gobierno federal cobra 18.4 centavos de dólar por cada galón de gasolina y 24.4 centavos por el diésel. Estos recursos se destinan al Fondo Fiduciario para Carreteras, que financia proyectos de infraestructura como puentes y autopistas. La propuesta de Trump implicaría suspender ese cobro durante un periodo determinado, con la intención de que los precios bajen algunos centavos en beneficio de los conductores.
Sin embargo, la iniciativa no depende únicamente del presidente, ya que requiere la aprobación del Congreso. Para que se concrete, necesitaría el respaldo tanto de legisladores republicanos como demócratas, lo que abre un debate político sobre el equilibrio entre aliviar a los consumidores y mantener el financiamiento de obras públicas.
El contexto internacional ha sido determinante en el incremento de los precios. La crisis en Medio Oriente ha afectado el suministro mundial de petróleo, generando incertidumbre en los mercados y presionando al alza los costos de la gasolina en Estados Unidos.
La propuesta de Trump se suma a otras medidas que buscan contener el impacto económico de la crisis energética, aunque expertos advierten que la suspensión del impuesto podría tener efectos limitados en el bolsillo de los consumidores y consecuencias negativas en el financiamiento de infraestructura.



