El gobierno de Donald Trump anunció la firma de un amplio acuerdo nuclear con Arabia Saudí, considerado una victoria estratégica para el reino y un impulso económico para la industria nuclear estadounidense.
El pacto permitiría a los saudíes enriquecer su propio combustible para reactores, con beneficios estimados en miles de millones de dólares para empresas como Westinghouse.
El acuerdo, que será presentado al Congreso bajo la Ley de Energía Atómica, enfrenta críticas de legisladores de ambos partidos y de funcionarios israelíes, quienes advierten sobre el riesgo de proliferación nuclear en Oriente Próximo. Sin embargo, la iniciativa tendría altas probabilidades de aprobación, ya que requeriría una mayoría a prueba de veto para ser bloqueada.

El secretario de Estado, Marco Rubio, evitó pronunciarse en detalle, aunque aseguró que Estados Unidos no firmará ningún pacto que implique riesgos de proliferación. El convenio, discutido durante años y separado por Trump de cualquier exigencia de reconocimiento diplomático de Israel, refuerza la alianza con Arabia Saudí en medio de la tensión regional por la guerra con Irán.



