Estados Unidos.- La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) reveló que los operativos militares contra las llamadas “narcolanchas” en aguas internacionales no han logrado disminuir el flujo de drogas hacia Norteamérica. Por el contrario, los cárteles mexicanos han adaptado sus métodos, recurriendo a embarcaciones más grandes y al uso creciente de aeronaves para el transporte de cargamentos ilícitos.
Según fuentes oficiales, las incautaciones de lanchas rápidas han mostrado que los grupos criminales diversifican sus rutas y medios de transporte para evadir la vigilancia. La DEA subrayó que, pese a los ataques y decomisos, la capacidad logística de los cárteles se mantiene intacta y en constante evolución.
El informe indica que los traficantes han optado por barcos de mayor tamaño, capaces de transportar toneladas de droga en un solo viaje, lo que reduce el riesgo de pérdidas ante la intercepción de embarcaciones menores. Además, se ha detectado un incremento en el uso de aeronaves ligeras y vuelos clandestinos que permiten mover cargamentos con rapidez y discreción.

La agencia estadounidense advierte que esta tendencia representa un desafío adicional para las fuerzas de seguridad, ya que el control aéreo requiere mayor coordinación internacional y tecnología avanzada para detectar vuelos ilegales. La DEA sostiene que los cárteles han demostrado una notable capacidad de adaptación frente a las estrategias militares desplegadas por Estados Unidos.



