Culiacán, Sin (RI Noticias).- La cifra de feminicidios continúa en aumento en Sinaloa, mientras la estrategia de seguridad implementada por las autoridades sigue sin dar resultados, señaló la diputada priista Irma Moreno Ovalles.
La legisladora cuestionó que, pese al despliegue de más elementos de las fuerzas armadas en el estado, los hechos violentos continúen ocurriendo.
“La estrategia de seguridad no funciona”, sostuvo, al señalar que se presume la presencia en Sinaloa de alrededor del 25 por ciento de los elementos de las fuerzas armadas desplegados a nivel nacional.
Moreno Ovalles lamentó que los hechos violentos ocurran incluso frente a las fuerzas de seguridad y consideró que el cambio de estrategia anunciado por las autoridades llegó demasiado tarde.
“Tenemos 10 feminicidios, cuatro en Mazatlán, uno en Escuinapa y cinco en Culiacán, pues Culiacán sigue siendo el epicentro en todos los aspectos de la violencia y 50 feminicidios en total, 60 mujeres asesinadas en lo que va en todo este, en esta fecha”, dijo.
La diputada explicó que, de las 60 mujeres asesinadas, siete casos están clasificados como homicidios dolosos, por lo que planteó que toda muerte violenta de una mujer sea investigada desde el inicio bajo el protocolo de feminicidio.
Dijo que esto permitiría evitar pérdida de tiempo, pistas y elementos importantes para las investigaciones.
También exigió contar con personal capacitado y especializado en perspectiva de género dentro de las distintas instituciones encargadas de atender estos casos.
Moreno Ovalles señaló que la inseguridad también se refleja en la percepción ciudadana. Indicó que en Culiacán el 90.8 por ciento de la población se siente insegura, mientras que en Mazatlán alcanza el 78.4 por ciento.
Agregó que en Los Mochis la percepción de inseguridad aumentó de 21 a 31 por ciento respecto al trimestre anterior.
La diputada sostuvo que el problema no se resuelve únicamente con más elementos de seguridad, sino con una estrategia integral que involucre al gobierno, Fiscalía y Poder Judicial.
Finalmente, insistió en que se requiere una verdadera política pública para prevenir y atender la violencia contra las mujeres, así como investigaciones con perspectiva de género y justicia para las víctimas y sus familias.



