Bolivia.- La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de captura contra el expresidente Evo Morales, acusado de terrorismo, alzamiento armado y otros delitos relacionados con las protestas y bloqueos de carreteras ocurridos en los últimos meses. Las autoridades sostienen que Morales habría instigado las movilizaciones que exigían la renuncia del actual mandatario Rodrigo Paz.
La orden judicial se fundamenta en los hechos registrados entre mayo y junio, cuando se realizaron bloqueos en distintos puntos del país que derivaron en la muerte de al menos 16 personas, además de pérdidas económicas superiores a los 3,000 millones de dólares. Según la investigación, los cierres de vías impidieron el acceso a hospitales y servicios básicos, lo que agravó la crisis social.
Entre los delitos que se le imputan figuran terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad del Estado, atentado contra medios de transporte y servicios públicos, así como asociación delictuosa e instigación pública a delinquir. La Fiscalía también señaló a dirigentes sindicales y campesinos como coautores de las acciones, algunos de los cuales ya enfrentan procesos judiciales.
Morales, quien permanece en el Trópico de Cochabamba rodeado de seguidores, rechazó las acusaciones y aseguró que se trata de una persecución política destinada a desviar la atención de los problemas económicos y sociales que atraviesa Bolivia. El expresidente ya enfrenta otra orden de aprehensión por un caso de presunta trata agravada de personas.



