Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- Lo que comenzó como una restricción nocturna se convirtió en un bloqueo definitivo. Decenas de automovilistas que circulan diariamente por el Paseo Claussen manifestaron su molestia ante el cierre permanente de la calle Jacarandas, ubicada frente al monumento Continuidad a la Vida, cuyo acceso permanece acordonado e imposibilita la circulación vehicular hacia la zona.
Conductores que intentan ingresar por esta vía denunciaron que el levantamiento de cercas privatiza de facto un tramo de la vía pública. Aseguraron que la medida, adoptada inicialmente de forma temporal para aminorar la contaminación auditiva durante las madrugadas, terminó por asentarse como una costumbre que entorpece el flujo vial a cualquier hora del día.
Los ciudadanos inconformes señalaron que la obstrucción obliga a los vehículos a dar rodeos innecesarios por la franja costera, saturando otros cruces adyacentes. Destacaron además que ninguna autoridad municipal ha transparentado si existe un permiso formal que respalde el confinamiento de esta calle o si se trata de un cierre arbitrario ejercido por particulares.
Ante el descontento social, los afectados hicieron un llamado a la Subdirección de Tránsito y a la Dirección de Servicios Públicos para que supervisen el área, retiren los obstáculos que impiden el paso y restablezcan el derecho a la libre movilidad en este emblemático punto del puerto.



