Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la noche del martes el aplazamiento de su amenaza de imponer un arancel del 50 % a una amplia gama de productos canadienses, medida que debía entrar en vigor a medianoche y que habría afectado importaciones por un valor aproximado de 20,000 millones de dólares.
Trump explicó este miércoles desde el jardín de la Casa Blanca que se alcanzó un acuerdo preliminar con Canadá, tras conversaciones con el primer ministro Mark Carney. Aunque el pacto aún no se ha finalizado, el mandatario aseguró que beneficiará a ambas partes. Horas antes, a través de Truth Social, había informado que los aranceles quedaban suspendidos por tres días, “sujeto a la finalización de los documentos”.
El paquete de gravámenes contemplaba productos como lácteos, bebidas alcohólicas y muebles, equivalentes a cerca del 5 % del valor total de las importaciones estadounidenses procedentes de Canadá en 2025. Carney confirmó en un comunicado que los aranceles se posponen hasta el 21 de agosto y describió las negociaciones como “muy delicadas e intensas”, aunque reconoció avances sustanciales.
La administración Trump planeaba recurrir a la Sección 338, una norma comercial de la década de 1930 nunca utilizada de esta manera, lo que anticipaba posibles impugnaciones judiciales. A diferencia de otros esquemas arancelarios anulados por la Corte Suprema a principios de este año, esta disposición no establece límites temporales, por lo que los gravámenes podrían mantenerse indefinidamente.
Otra diferencia relevante es que no se prevén exenciones para productos que cumplen con el Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), lo que habría implicado que incluso mercancías con trato preferencial bajo el pacto comercial norteamericano quedaran sujetas a los nuevos aranceles. Trump justificó la medida señalando que Canadá obstaculiza las exportaciones estadounidenses de lácteos, automóviles y bebidas alcohólicas, además de haber respondido con represalias a gravámenes anteriores.



