Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que Estados Unidos mantiene pendiente la entrega de pruebas que sustenten los señalamientos contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien se le vincula presuntamente con integrantes del crimen organizado.
Durante la conferencia mañanera en Palacio Nacional, la mandataria explicó que las autoridades estadounidenses han solicitado la detención urgente del político sinaloense con fines de extradición, pero hasta el momento se han negado a proporcionar evidencia adicional.
“Hasta ahora, la respuesta de Estados Unidos ha sido que no, no tendrían por qué, para lo que ellos pidieron, que es detención urgente con fines de extradición, que no tendrían por qué mostrar alguna prueba adicional”, señaló.
Sheinbaum aclaró que la posibilidad de que Estados Unidos presente posteriormente alguna evidencia permanece abierta, aunque hasta este momento México no ha recibido dichas pruebas.
México pide reciprocidad
La Presidenta defendió la postura del Gobierno mexicano de solicitar información que permita conocer los elementos con los que cuenta Estados Unidos para sustentar sus acusaciones.
Explicó que México también solicita pruebas cuando otro país requiere la detención de una persona bajo procedimientos relacionados con extradición, por lo que consideró que debe existir reciprocidad entre ambas naciones.
“Solicitan la detención urgente con fines de extradición y no presentan pruebas. ¿Qué dice México? Tú siempre me solicitas pruebas para estos casos, pues igual, en reciprocidad, se piden pruebas”, enfatizó.
El caso ocurre en medio de la crisis política que enfrenta Rocha Moya, quien recientemente solicitó por segunda ocasión licencia para separarse de la gubernatura de Sinaloa.
Rocha Moya deja nuevamente la gubernatura
El Congreso de Sinaloa aprobó el 23 de agosto la segunda solicitud de licencia presentada por Rocha Moya, después de que el mandatario estatal retomara brevemente sus funciones.
El político había dejado el cargo el 1 de mayo para comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR) por los señalamientos provenientes de Estados Unidos sobre presuntos vínculos de su administración con el Cártel de Sinaloa, acusaciones que ha rechazado y calificado como falsas y sin sustento.
Rocha Moya regresó a la gubernatura el 21 de agosto, pero permaneció menos de 34 horas en el cargo antes de solicitar nuevamente licencia, en medio de cuestionamientos políticos y de críticas de la propia presidenta Sheinbaum.
“Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”, expresó el exgobernador al anunciar su decisión de separarse nuevamente del puesto.



