Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Las lluvias han provocado que los reportes relacionados con rebosamientos de drenaje en Mazatlán aumenten a más de 500 por semana, el doble de los que normalmente recibe JUMAPAM, principalmente en las zonas bajas de la ciudad, informó el gerente general del organismo, Jorge González.
Explicó que durante las precipitaciones resulta complicado diferenciar entre un encharcamiento ocasionado por lluvia y un problema de la red sanitaria, debido a que ambos niveles aumentan al mismo tiempo. Las zonas más antiguas y bajas, como sectores del Centro, concentran buena parte de las afectaciones.
González señaló que algunos problemas pueden permanecer durante días después de las lluvias debido a la saturación y los taponamientos de la red, situación que también puede agravarse cuando los ciudadanos abren las alcantarillas para intentar desalojar el agua de las calles.
“Entonces cuando empieza a correr el agua, pues corre con todo y eso nos genera a veces taponamientos”, explicó.
El gerente de JUMAPAM pidió evitar esta práctica, ya que al abrir las alcantarillas pueden ingresar sólidos y otros materiales a las tuberías, provocando obstrucciones que posteriormente dificultan el desalojo de las aguas residuales.
A las complicaciones se suma la falta de un sistema integral de drenaje pluvial en Mazatlán, pues actualmente existen algunos colectores, pero gran parte del agua de lluvia termina infiltrándose en la red sanitaria. Además, durante periodos de marea alta el desfogue puede hacerse todavía más lento.
González indicó que las lluvias intensas representan una presión importante para la capacidad operativa del organismo, especialmente en los sectores donde el agua permanece acumulada durante varios días.



