Mazatlán, Sin (RI Noticias). – La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales no llegará de golpe. De acuerdo con lo explicado por el abogado laboralista Jaime España Ortiz, durante 2026 las empresas tendrán un periodo para ajustar sus mecanismos de trabajo antes de comenzar con la reducción progresiva de la jornada, que contempla llegar a las 40 horas en 2030.
El calendario establece que en 2027 la jornada será de 46 horas semanales; en 2028, de 44; en 2029, de 42, y en 2030 llegará a 40 horas. España Ortiz explicó que este proceso requerirá modificar la forma en que actualmente se distribuyen las jornadas, además de tomar en cuenta que la reducción no implica necesariamente dos días de descanso, pues el esquema laboral deberá adaptarse a las necesidades de cada centro de trabajo.
Uno de los principales desafíos estará en la organización de las empresas, especialmente aquellas que necesitan mantener operaciones durante prácticamente todo el día. El abogado laboralista destacó que los empleadores deberán llegar a acuerdos con sus trabajadores para definir cómo se realizará la reducción.
“No es cosa fácil, porque tiene mucho que ver la particularidad de cada empresa. Me quiero imaginar un hotel tiene que prestar servicio de las 365 días del año y las 24 horas del día. Entonces todo eso va jugando y hay que ver cómo se puede modificar”, Señaló.
A la par de la reducción de horas, las empresas deberán prepararse para implementar controles de asistencia electrónicos, dactilares, oculares u otros mecanismos, los cuales tendrán un valor pleno para acreditar la jornada laboral. Según España Ortiz, esta medida será especialmente relevante para las empresas pequeñas y medianas, mientras que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social deberá establecer las reglas correspondientes para estos sistemas.
El cumplimiento de las nuevas disposiciones también estará bajo vigilancia de las autoridades laborales. De acuerdo con el abogado, la Secretaría del Trabajo a nivel federal y las autoridades laborales estatales realizarán inspecciones para verificar la aplicación de la reforma, y quienes incumplan podrán enfrentar sanciones. Con la reducción prevista para llegar a 40 horas semanales en 2030, las empresas deberán utilizar el periodo de transición para reorganizar sus jornadas y evitar incumplimientos conforme avance cada etapa.



