Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La visita de Claudia Sheinbaum a Colima, realizada este sábado como parte de su gira por el Segundo Informe de Gobierno, estuvo lejos de desarrollarse con normalidad.
Desde el inicio del acto, las protestas comenzaron a hacerse presentes. La gobernadora Indira Vizcaíno Silva fue una de las primeras en enfrentar los reclamos de un grupo de asistentes, quienes interrumpieron su discurso con gritos y consignas.
La situación provocó momentos de desconcierto sobre el escenario, mientras la mandataria estatal intentaba continuar con su mensaje y explicaba que las demandas de los inconformes serían atendidas por integrantes de su gabinete.
Posteriormente, Sheinbaum tomó la palabra y también tuvo que lidiar con las protestas. Entre las mantas que llamaron la atención se encontraba una relacionada con el rechazo a la ampliación del Puerto de Manzanillo.
Ante los gritos, la presidenta decidió recurrir a una votación entre los asistentes para determinar si el acto debía continuar.
La pregunta fue planteada en dos sentidos: si el público estaba de acuerdo con continuar las interrupciones o si prefería guardar silencio para permitir que el informe siguiera y que las demandas fueran atendidas al término del evento.
La mayoría se pronunció por continuar con la presentación, aunque los reclamos no desaparecieron.
Sheinbaum pidió respeto hacia quienes acudieron al acto y cuestionó a quienes insistían en interrumpir. En medio de la confrontación verbal, identificó a algunos de los manifestantes como “prianistas”.
“Los puedo atender al final de la asamblea, al final del informe”, afirmó la presidenta, al insistir en que las inconformidades podían ser escuchadas una vez concluida la presentación.
Un desmayo genera preocupación
El ambiente de tensión tuvo además otro episodio cuando uno de los asistentes se desmayó durante el evento.
El incidente generó preocupación entre las personas que se encontraban en el lugar, aunque posteriormente se informó que la situación no habría pasado a mayores.
Pese a los reclamos, abucheos y las interrupciones, Sheinbaum continuó con su presentación y expuso ante los habitantes de Colima los avances de su administración.
El episodio dejó como una de las imágenes principales de la jornada la división entre los asistentes: mientras un sector expresaba su respaldo a la presidenta, otro aprovechó su presencia para manifestar públicamente su rechazo a algunas de las decisiones y proyectos del gobierno.



