Mazatlán, Sin (RI Noticias). – Mazatlán atraviesa una de las etapas económicas más complejas de los últimos años; sin embargo, los problemas no comenzaron con la violencia. Guillermo Hernández, integrante del Colegio de Contadores, advirtió que el puerto ya registraba una desaceleración económica antes de que la inseguridad agravara el panorama, particularmente en sectores como el inmobiliario y turístico.
El especialista explicó que el sector inmobiliario, durante años uno de los principales generadores de ingresos para Mazatlán, comenzó a enfrentar dificultades por el exceso de oferta, precios inaccesibles, incumplimientos de algunos desarrolladores y complicaciones para obtener financiamiento. Estas situaciones provocaron retrasos en proyectos y entregas, contribuyendo a frenar la actividad económica.
“Desafortunadamente, Mazatlán atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años. Si bien es cierto que el impacto de la inseguridad ha sido muy fuerte, la realidad es que Mazatlán ya venía con una desaceleración”.
A este escenario se suma la pérdida de empleos y la reducción de la actividad empresarial. Hernández señaló que, de acuerdo con cifras difundidas por Canacintra, se han perdido 27 mil empleos en Sinaloa en los últimos años, mientras que también se ha registrado una disminución de registros patronales ante el IMSS, lo que refleja el cierre de algunos negocios y la reducción de personal en empresas que continúan operando.
Otro de los principales focos de preocupación es la pérdida de confianza de los inversionistas. La menor actividad inmobiliaria, las dificultades empresariales y posteriormente el impacto de la inseguridad han debilitado las condiciones para atraer nuevas inversiones al puerto. El contador consideró que, pese al panorama actual, podría comenzar una recuperación hacia finales de 2026, mientras que 2027 podría ser el año en que la mejoría sea más palpable, siempre que se atiendan problemas como la inseguridad y la corrupción.



