Mazatlán, Sin (RI Noticias). – Mientras Morena avanza en la definición de su ruta rumbo a la próxima contienda electoral, la oposición en Sinaloa enfrenta el reto de organizarse y dejar atrás la falta de coordinación. Para el periodista Felipe Guerrero, el partido oficial lleva ventaja al haber comenzado desde meses atrás con movimientos internos, mientras PRI, PAN y Movimiento Ciudadano todavía buscan definir cómo enfrentar el escenario electoral.
El contexto podría favorecer a los partidos opositores debido al descontento ciudadano con la situación que atraviesa Sinaloa, particularmente por la violencia y el desgaste del gobierno estatal. Sin embargo, la inconformidad por sí sola no garantiza votos para la oposición. El reto será convertir ese malestar en una propuesta política capaz de convencer a los ciudadanos y llevarlos a las urnas.
“Descontento popular, Luis, no significa que en automático la gente esté con la oposición, ojo con eso.”
En este escenario también cobra relevancia el llamado rochismo, al que Guerrero identifica como un grupo político que mantiene influencia dentro del poder estatal. El desgaste de la administración de Rubén Rocha podría representar una oportunidad para sus adversarios, pero, de acuerdo con el periodista, la oposición no ha sabido capitalizar plenamente ese descontento ni convertir las críticas al gobierno en una alternativa política sólida.
Así, el principal desafío para la oposición no será únicamente señalar los problemas del gobierno estatal, sino organizarse, presentar candidatos competitivos y construir un discurso que conecte con una ciudadanía inconforme. Mientras Morena continúa moviendo sus piezas, los partidos opositores deberán decidir si aprovechan la coyuntura o permiten que el descontento social permanezca sin traducirse en una opción electoral.



