Ciudad de México. || (Ri Noticias) La Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) manifestó su total rechazo a la iniciativa presidencial que plantea incrementar en aproximadamente 35 por ciento el cobro correspondiente al derecho que pagan los visitantes extranjeros al ingresar a México.
La propuesta de reforma a la fracción I del artículo 8 de la Ley Federal de Derechos contempla elevar la cuota de 983 pesos a aproximadamente mil 334.80 pesos por visitante extranjero, medida que, de acuerdo con el organismo empresarial, podría restar competitividad a México frente a otros destinos turísticos internacionales.

La AMHM, que representa a más de 6 mil 800 establecimientos de hospedaje agrupados en 99 asociaciones en el país, consideró que el incremento afectaría particularmente a la industria hotelera, integrada en su mayoría por pequeñas y medianas empresas.
El organismo recordó que este derecho tuvo originalmente entre sus objetivos financiar la promoción turística de México. En 1999, con la creación del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), los recursos provenientes del entonces denominado Derecho de No Inmigrante (DNI) fueron destinados parcialmente a las estrategias de promoción nacional e internacional.
Sin embargo, el CPTM desapareció en abril de 2019 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, y los recursos dejaron de destinarse a la promoción turística como ocurría anteriormente.
La Asociación señaló que México requiere fortalecer, y no reducir, las acciones de promoción en los mercados internacionales, pues otros países con una importante vocación turística destinan recursos para atraer visitantes.

Advirtió que una menor competitividad turística podría traducirse en una reducción de inversiones, menos oportunidades laborales y afectaciones para los cerca de cinco millones de empleos que, según la organización, dependen actualmente de esta actividad.
La AMHM destacó además que el turismo representa cerca del 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y que México ocupa el séptimo lugar mundial en oferta hotelera, con alrededor de 28 mil establecimientos de diferentes categorías y vocaciones turísticas.
Aunque reconoció que existe la necesidad de contar con recursos suficientes para modernizar los servicios migratorios, la organización consideró que esto no debe hacerse mediante medidas que afecten al sector turístico.
Por ello, los hoteleros solicitaron reconsiderar la reforma y plantearon que parte de los recursos obtenidos mediante el Derecho de No Inmigrante sean destinados nuevamente a la promoción turística, con el objetivo de incrementar la llegada de visitantes y generar una mayor derrama económica en las comunidades receptoras.



