Nueva York, Estados Unidos.- La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York presentó este 8 de octubre una acusación ampliada contra el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, agregando un nuevo cargo de conspiración para cometer tortura contra ciudadanos estadounidenses y otros detenidos bajo custodia del régimen venezolano.
De acuerdo con los fiscales estadounidenses, Maduro habría autorizado y supervisado un sistema de represión que utilizó detenciones arbitrarias, violencia y tortura como mecanismos para perseguir a opositores políticos y mantener el control del poder desde su llegada a la presidencia en 2013. La acusación sostiene que las prácticas denunciadas formaban parte de una estructura organizada de represión estatal.
Las autoridades estadounidenses aseguran que entre las víctimas se encuentran ciudadanos de Estados Unidos que permanecieron detenidos en Venezuela. Entre los métodos de tortura descritos en los expedientes judiciales figuran descargas eléctricas, asfixia, golpes, amenazas contra familiares, aislamiento prolongado y otros abusos físicos y psicológicos.
El fiscal federal James M. McDonald calificó los hechos descritos en la acusación como “verdaderamente impensables” y afirmó que miles de venezolanos, además de algunos ciudadanos estadounidenses, habrían sido víctimas de un sistema de represión destinado a preservar el poder político.



