California, EUA.- La costa de California podría experimentar un aumento temporal del nivel del mar de entre 15 y 30 centímetros durante las próximas semanas debido al avance de una poderosa onda oceánica conocida como onda de Kelvin, un fenómeno estrechamente relacionado con el fortalecimiento de El Niño. Especialistas advierten que, aunque este incremento pueda parecer moderado, podría aumentar considerablemente el riesgo de inundaciones costeras y acelerar la erosión de playas cuando coincida con mareas altas o tormentas.
A diferencia de un tsunami o de una ola visible rompiendo contra la costa, la onda de Kelvin consiste en una elevación gradual y casi imperceptible de la superficie oceánica que se desplaza a lo largo de miles de kilómetros. Lo que viaja no es una gran masa de agua, sino una perturbación que modifica temporalmente el nivel del mar a medida que avanza por el océano Pacífico.
Este fenómeno se origina cuando los vientos alisios que normalmente empujan las aguas cálidas hacia el oeste del Pacífico se debilitan. Como resultado, el agua acumulada cerca de Indonesia se desplaza hacia el este en forma de una gigantesca onda que recorre el ecuador hasta llegar a las costas de Sudamérica. Una vez allí, la perturbación se divide en dos ramas que avanzan paralelas al litoral, una hacia el norte y otra hacia el sur, impulsadas por la rotación de la Tierra y el llamado efecto Coriolis.
Los expertos señalan que estas ondas pueden recorrer más de 25 mil kilómetros en aproximadamente cuatro meses, desplazándose a una velocidad cercana a los 10 kilómetros por hora. Además de elevar el nivel del mar, también limitan el afloramiento de aguas frías profundas, lo que provoca temperaturas oceánicas más cálidas y altera los ecosistemas marinos.
El oceanógrafo Dillon Amaya, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, destacó que incluso pequeños incrementos en el nivel base del océano pueden tener consecuencias significativas. Según sus estimaciones, un aumento de apenas 5 a 10 centímetros puede duplicar el riesgo de inundaciones costeras, especialmente durante mareas vivas y eventos meteorológicos intensos.
La situación genera especial preocupación porque esta nueva onda llega sobre un océano que ya registra niveles superiores a lo normal tras el paso de otra onda de Kelvin durante mayo y junio. Además, El Niño suele favorecer inviernos más lluviosos y tormentosos en el sur de California, incrementando las probabilidades de que el agua avance más tierra adentro durante los próximos meses.
Los científicos prevén que este no será un evento aislado. Cada episodio de El Niño suele generar entre cinco y seis ondas de Kelvin, y estiman que entre tres y cuatro más podrían impactar la costa de América del Norte durante el otoño e invierno, manteniendo elevado el nivel del mar por un periodo prolongado.



