Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Dejar de salir, limitar las actividades cotidianas y permanecer en casa por temor a sufrir algún hecho violento son algunas de las consecuencias que la inseguridad está generando en parte de la población sinaloense, señaló Luis Ángel Salinas Gudiño, presidente de la asociación Ayudemos a los Jóvenes e integrante del Colegio de Psiquiatras.
El especialista explicó que, después de casi dos años de violencia en Sinaloa, hay personas que viven con una preocupación constante ante la posibilidad de que algo les ocurra al salir de sus hogares, situación que termina modificando su vida diaria.
Indicó que esta reacción convive con otra realidad: personas que, por la exposición constante a hechos violentos, han comenzado a perder sensibilidad ante situaciones que anteriormente causarían alarma.
Salinas Gudiño consideró que ambas respuestas muestran cómo la violencia está afectando el tejido social y la manera en que las personas se desenvuelven en sus comunidades.
“Hay personas altamente preocupadas que dejan de hacer su vida cotidiana por el miedo de salir, que le pueda pasar algo”, expresó.
Ante este escenario, señaló que es necesario atender las consecuencias emocionales de la violencia y fortalecer la orientación para que quienes presentan síntomas como nerviosismo o problemas para dormir puedan recibir atención oportuna.



