Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que detrás del reclamo del Gobierno de Texas sobre algunas islas ubicadas en el Río Bravo existen posibles intereses electorales, al tiempo que aclaró que ninguna autoridad estatal estadounidense puede decidir unilateralmente sobre la soberanía de estos territorios.
Durante la conferencia mañanera de este 3 de noviembre, realizada en Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre la controversia y explicó que la determinación corresponde a la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo binacional encargado de atender los asuntos relacionados con la frontera entre México y Estados Unidos.
Sheinbaum explicó que las islas que aparecen en el cauce del Río Bravo pueden originarse por los movimientos naturales del agua, por lo que su ubicación debe analizarse mediante mediciones para establecer a qué país corresponde cada territorio.
“No decide el gobierno de Texas, todo se decide a través de una Comisión que es la CILA, que es Comisión Internacional de Límites y Aguas”, puntualizó.
La presidenta agregó que, cuando surge una isla debido a las modificaciones del cauce, es necesario determinar su ubicación respecto a la línea fronteriza. Si el territorio se encuentra del lado estadounidense o mexicano, deberá reconocerse conforme a esa delimitación; mientras que, si corresponde a ambos lados, la situación deberá resolverse bajo los criterios establecidos por la comisión internacional.
SRE descarta facultades del Gobierno texano
Ante el reclamo de Texas, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) también fijó su postura mediante una tarjeta informativa, en la que recordó que la delimitación fronteriza determina la soberanía de las tierras ubicadas a ambos lados del Río Bravo.
La dependencia federal señaló que la Comisión Internacional de Límites y Aguas es la instancia facultada por los gobiernos de México y Estados Unidos para aplicar los tratados correspondientes y establecer a qué país pertenece cada isla.
“Ese límite determina la soberanía de las tierras en ambos lados de la frontera, independientemente de la soberanía previa que hayan tenido esas tierras”, indicó la Cancillería.
Asimismo, enfatizó que ninguna autoridad estatal cuenta con atribuciones para resolver este tipo de controversias territoriales, por lo que el reclamo del Gobierno de Texas deberá sujetarse a los mecanismos binacionales establecidos.
De esta manera, el Gobierno de México sostuvo que la situación de las islas del Río Bravo debe atenderse mediante los procedimientos diplomáticos y técnicos correspondientes, mientras Sheinbaum cuestionó los posibles tintes electorales detrás de la postura texana.



