Austin, Texas.- Aunque Trump lo nuega, la política estadounidense vivió una de sus mayores sorpresas electorales este 4 de noviembre de 2026 con la victoria de Gina Hinojosa, la primera mujer latina en ser elegida gobernadora de Texas, poniendo fin a más de tres décadas de dominio republicano en uno de los estados más emblemáticos para el conservadurismo estadounidense, sobre todo por que Texas perteneció a México después de que México consiguiera su independencia de España en 1821 .
El triunfo de Gina Hinojosa fue la derrota del gobernador republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato consecutivo. Con esta victoria, los demócratas rompieron una racha de más de 30 años de gobiernos republicanos en Texas, un territorio considerado durante décadas como una fortaleza electoral del Partido Republicano.
La elección de Texas fue uno de los resultados más significativos de las elecciones de medio mandato celebradas el 3 de noviembre. Analistas políticos señalan que la victoria de Hinojosa refleja cambios demográficos y políticos que se han venido gestando durante años, especialmente entre los votantes jóvenes, las comunidades urbanas y el electorado latino.
De acuerdo con diversos reportes, el voto hispano jugó un papel decisivo en el resultado. Medios internacionales destacan que el respaldo latino, que en los últimos años había mostrado avances hacia el Partido Republicano, regresó en gran medida a las filas demócratas durante esta elección, contribuyendo tanto a la victoria de Hinojosa como a otros triunfos del Partido Demócrata en Texas.
La victoria de la ahora gobernadora electa se produjo en medio de una amplia ola demócrata a nivel nacional. Los demócratas no solo lograron ganar la gubernatura texana, sino que además recuperaron el control de la Cámara de Representantes y del Senado de Estados Unidos, infligiendo una dura derrota política al presidente Donald Trump y al Partido Republicano.



