La activista Ceci Flores, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, despidió este jueves 2 de abril a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, tras más de siete años de búsqueda. El sepelio, realizado en Hermosillo, estuvo marcado por un ambiente de duelo, acompañamiento colectivo y declaraciones en las que la madre buscadora expresó el cierre de una etapa personal, aunque no el fin de su lucha.
La ceremonia comenzó en Bahía de Kino, donde inicialmente se tenía previsto el entierro; sin embargo, por cuestiones logísticas, los restos fueron trasladados a la capital sonorense. Antes de su sepultura, se realizó un homenaje en las instalaciones del colectivo, donde familiares, amigos y otras madres buscadoras se reunieron para rendirle un último adiós.
Durante el acto, Ceci Flores habló ante medios de comunicación y asistentes, visiblemente afectada. “Aquí se acabó la esperanza; ya sé que nunca voy a volver a ver a mi hijo”, expresó al referirse al cierre del proceso de búsqueda que inició en 2019, cuando su hijo fue reportado como desaparecido.
Los restos de Marco Antonio fueron localizados el pasado 24 de marzo en un predio ubicado en la costa de Hermosillo, como parte de una investigación encabezada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, dependencia a la que la activista reconoció por el trabajo realizado.
Ceci Flores despidió a su hijo con un emotivo mensaje

El entierro se llevó a cabo en el Panteón Municipal Norte de Hermosillo, donde Ceci Flores estuvo acompañada por integrantes de colectivos de búsqueda de distintas entidades, así como por familiares y personas cercanas. El acto también contó con presencia de elementos de seguridad estatal y federal, quienes resguardaron la zona durante la ceremonia.
Frente a la tumba de su hijo, la activista aseguró haber cumplido el objetivo que la sostuvo durante años: encontrarlo y darle un lugar digno donde descansar. “Aquí ante la tumba de mi hijo, que fue mi objetivo por siete años, puedo decir que cumplí”, señaló.
En su intervención, también destacó que el hallazgo fue resultado de las investigaciones oficiales, aunque subrayó su participación en las diligencias de exhumación. “Ellos hicieron el trabajo que les corresponde, yo estuve presente en el proceso y hoy puedo tener a mi hijo conmigo”, explicó.
El caso de Marco Antonio fue uno de los que impulsó la creación y consolidación del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, organización que ha participado en la localización de restos y personas desaparecidas en distintas regiones del país.
La búsqueda continúa: “No se acaba la lucha”
A pesar de haber concluido este proceso personal, Ceci Flores dejó claro que su labor como madre buscadora seguirá activa. Durante el sepelio, afirmó que aún tiene pendientes en su vida, entre ellos la búsqueda de otro de sus hijos. “Aquí no se acaba la búsqueda, la búsqueda sigue porque tengo otro hijo y porque hay miles de desaparecidos”, declaró frente a quienes la acompañaban.
La activista adelantó que en los próximos días podría trasladarse al estado de Sinaloa para continuar con la búsqueda de Alejandro Guadalupe, desaparecido en 2015 en Los Mochis. En su mensaje, también hizo referencia al acompañamiento de otras madres buscadoras, organizaciones y periodistas, a quienes agradeció por mantener visible la problemática de las desapariciones en México. “Los buscamos porque los amamos”, expresó.



