Si los mercados petroleros el viernes fueron una montaña rusa, el sábado les deparó una nueva vuelta de tuerca. En un giro digno de telenovela geopolítica, el Estrecho de Ormuz, el canal por dónde transitan combustibles más crítico del planeta, fue abierto y cerrado en menos de 24 horas, dejando al mundo sin certeza sobre el precio del barril que verá el lunes al abrir los mercados.
En un festejo que duró apenas una horas, se prevé volatilidad en le precio durante el fin de semana, hasta que los mercados comiencen a operar nuevamente al inicio de la próxima semana.
Los precios de crudo
El viernes, los mercados celebraron con euforia la noticia de que Irán declaraba abierto el paso. El precio del petróleo estadounidense WTI descendió 9.4% hasta ubicarse en 82.59 dólares por barril, mientras que el crudo Brent cayó 9.1% para cerrar en 90.38 dólares, la mayor caída de precio en semanas. Las bolsas europeas subieron alrededor de 2% y el optimismo se desbordó.
Pero la fiesta terminó pronto. El gobierno iraní declaró el sábado que el Estrecho de Ormuz volvía a estar cerrado, apenas horas después de haberlo reabierto, mientras numerosos buques comerciales abandonaban sus intentos de cruzar la vital vía marítima.
El vaivén sobre el estrecho arrojó dudas sobre el optimismo que el presidente estadounidense Donald Trump había expresado el día anterior, cuando aseguró que un acuerdo de paz con Irán estaba “muy cerca”.
Y es que la apertura del viernes había sido presentada por Teherán como una concesión diplomática. Irán había autorizado el paso “limitado y gestionado” de algunos buques petroleros y comerciales como “gesto de buena fe” durante las negociaciones con el gobierno estadounidense, pero revocó esta medida luego de que el bloqueo estadounidense se mantuvo, algo que calificó como un incumplimiento de Washington a lo acordado.
El mando central de las fuerzas armadas iraníes indicó que “el control del Estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y está bajo estricta gestión y control de las fuerzas armadas” y anunció que la medida era una respuesta directa al bloqueo naval que Estados Unidos mantiene sobre los puertos iraníes. “Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho permanecerá bajo un control riguroso”, indicó mediante su portavoz la Guardia Revolucionaria de Irán.
Caos entre los buques petroleros que se encuentran en el estrecho de Ormuz
De acuerdo con la agencia AFP, los sitios de rastreo marítimo mostraron a varios barcos intentando cruzar el angosto paso a toda velocidad. Para las 10:30 GMT del sábado, unos ocho petroleros habían logrado cruzar el estrecho, pero muchos otros aparecieron dando marcha atrás en su intento de salir del Golfo. Para colmo, la agencia británica de seguridad marítima UKMTO reportó que un buque tanquero al noreste de Omán fue abordado por dos embarcaciones de los Guardias Revolucionarios iraníes sin previo aviso por radio y fue objeto de disparos, aunque el barco y su tripulación resultaron ilesos.
El canciller iraní, Saeed Khatibzadeh, indicó desde un foro diplomático en Turquía, que su país no piensa ceder ante la presión estadounidense y su bloqueo. Un mensaje escrito de Mojtaba Jamenei, el nuevo líder iraní, quien no ha aparecido públicamente desde que tomó el poder, envió un mensaje escrito afirmando que la armada de Irán estaba lista para derrotar a Estados Unidos.
¿Qué esperar el lunes?
Aunque el estrecho volviera a abrirse definitivamente, los analistas advierten que harán falta semanas, incluso varios meses, para que la producción petrolera vuelva a la normalidad, debido a las numerosas infraestructuras energéticas alcanzadas por bombardeos durante el conflicto.
De acuerdo con las estimaciones de la refinería catarí de Ras Laffan, el primer centro mundial de producción de gas natural licuado,se prevén entre 3 y 5 años de trabajos de rehabilitación. El hecho de que el estrecho de Ormuz abre y cierra ha provocado que la volatilidad no ceda en los próximos días.
Con Ormuz oscilando entre el abrir y cerrar según los caprichos de la negociación, el crudo podría registrar un alza con la misma violencia con que se desplomó el viernes.



