En una escena digna del futuro, más de 100 robots humanoides compitieron junto a 12 mil corredores en la media maratón de Pekín, dejando una marca histórica.
El protagonista fue “Shandian” (relámpago), un robot de la empresa Honor, que completó los 21 kilómetros en 48 minutos y 19 segundos, pese a desplomarse a solo 100 metros de la meta.





Aunque cruzó primero, su tiempo fue penalizado al tratarse de un sistema controlado a distancia, lo que lo relegó en la clasificación frente a robots autónomos.
La carrera, realizada en el distrito tecnológico de Yizhuang, puso a prueba a estas máquinas en condiciones reales: curvas, pendientes y tramos complicados.
Este evento no es solo espectáculo: forma parte de la apuesta de Pekín por impulsar la robótica humanoide para tareas como inspección, asistencia y servicios urbanos.



