Mazatlán, Sin (RI Noticias).- El caso del asesinato de Carolina Flores Gómez, ocurrido en la zona de Polanco, ha dado un nuevo giro, ya que su esposo, Alejandro Sánchez, podría pasar de ser testigo a ser investigado por su presunta participación en el crimen.
La modelo, quien también fue reina de belleza, murió el 15 de abril tras recibir múltiples disparos presuntamente a manos de su suegra, Erika “N”. Según versiones que han circulado públicamente, el propio Alejandro Sánchez reportó lo ocurrido hasta un día después, lo que ha generado dudas sobre su actuación.
Especialistas en materia legal, como la académica de la UNAM, Blanca Ivonne Olvera Lezama, señalan que podrían existir elementos suficientes para que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México abra una investigación en su contra. De acuerdo con el Código Penal local, una persona puede ser considerada responsable no solo por cometer un delito, sino también por ayudar o no impedirlo.
La experta explicó que el retraso en la denuncia pudo haber sido determinante, ya que, en ciertos casos, una atención oportuna puede salvar la vida de una víctima, incluso tras heridas graves.
Pruebas y testimonios aumentan la presión en el caso
El periodista Carlos Jiménez difundió un video en el que supuestamente se observa el momento del ataque. En las imágenes, la agresora sigue a la víctima dentro del departamento y le dispara en varias ocasiones. Posteriormente, se ve a Alejandro Sánchez salir con su bebé en brazos y cuestionar a su madre, quien habría respondido: “Me hizo enojar”.
Peritajes señalan que Carolina Flores recibió múltiples impactos de bala en la cabeza y el torso, lo que confirma la gravedad del ataque.
Además, la madre de la víctima, Reyna Gómez Molina, declaró que fue notificada hasta el día siguiente del crimen. Según su versión, su yerno le informó de manera repentina lo sucedido y reconoció haber retrasado el aviso para contactar abogados y dejar instrucciones relacionadas con el cuidado de su hija.
Sospechosa sigue prófuga
Mientras tanto, Erika “N” continúa sin ser localizada. Tras el crimen, abandonó el lugar y tomó un taxi, sin que hasta ahora se conozca su paradero.
Las autoridades no han confirmado si Alejandro Sánchez ya es investigado formalmente, aunque su papel en los hechos sigue bajo análisis.
Por su parte, la familia de la víctima exige justicia y que no haya impunidad. El caso también podría derivar en un proceso legal adicional para definir la custodia de la hija de la pareja, una bebé de apenas ocho meses.



