Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Escuchar, observar y fortalecer el vínculo afectivo son tres prácticas fundamentales que pueden ayudar a prevenir el abuso sexual infantil desde el entorno familiar.
De acuerdo con el podcast ASI SE DETIENE, aunque enseñar a niñas y niños a nombrar las partes de su cuerpo es importante, la prevención más efectiva está en la relación que madres y padres construyen con sus hijas e hijos.
- Escuchar: la base de la confianza
Escuchar es una de las herramientas más poderosas. Cuando las infancias sienten que sus emociones y pensamientos son tomados en serio, desarrollan la confianza necesaria para expresar cualquier situación que les incomode. Esto implica atender sin burlas, castigos o minimizar lo que sienten.
- Observar: detectar señales a tiempo
Observar permite identificar cambios en el comportamiento o estado emocional, como pesadillas frecuentes, conductas no acordes a su edad o rechazo hacia ciertas personas. Detectar estas señales puede marcar la diferencia para actuar oportunamente.
- Vínculo afectivo: una protección esencial
Un entorno donde niñas y niños se sienten amados, escuchados y acompañados reduce su vulnerabilidad. Este vínculo se fortalece con acciones cotidianas como prestar atención al hablar, compartir tiempo diario y reconocer sus cualidades, además de evitar exponerlos a entornos inseguros.
Prevenir el abuso sexual infantil no solo implica pedirles que hablen si algo les incomoda, sino construir relaciones de confianza donde realmente se sientan seguros para hacerlo.



