Mazatlán,Sin (RI Noticias).- El cambio climático incrementará de forma significativa el riesgo de que jugadores y aficionados enfrenten “condiciones peligrosas” de calor y humedad durante el Mundial 2026, según un análisis del grupo científico World Weather Attribution.
El estudio señala que la competencia, que iniciará en junio en Estados Unidos, México y Canadá, presentará condiciones más extremas que las registradas en el Mundial de 1994, cuando Estados Unidos fue sede por primera vez del torneo de la FIFA.
De acuerdo con los investigadores, alrededor del 25% de los partidos del torneo (unos 26 encuentros) podrían disputarse bajo niveles de estrés térmico que superan los límites de seguridad recomendados por el sindicato de futbolistas FIFPRO.
El análisis utiliza el índice de temperatura de globo de bulbo húmedo (WBGT), que combina temperatura, humedad y capacidad del cuerpo para enfriarse. Cuando este indicador supera los 26 grados, se recomienda aplicar medidas de protección como pausas de hidratación o enfriamiento.
El informe advierte que cerca de cinco partidos podrían jugarse en condiciones consideradas inseguras, con un WBGT equivalente a temperaturas de hasta 38 grados en calor seco o 30 grados en alta humedad.
Los especialistas también señalan que el riesgo de enfrentar calor extremo casi se ha duplicado desde 1994 debido al cambio climático provocado por la actividad humana.
El estudio identifica además que varias sedes con alta probabilidad de calor extremo como Miami, Kansas City, Nueva York/Nueva Jersey y Filadelfia no cuentan con sistemas de aire acondicionado en estadio abierto, lo que podría agravar las condiciones para jugadores y espectadores.
La investigadora del Imperial College London, Joyce Kimutai, advirtió que una parte importante del cambio climático actual se ha desarrollado desde el último Mundial celebrado en Estados Unidos.
“Hay un riesgo muy real de afrontar partidos en condiciones que no son seguras ni para jugadores ni aficionados”, señaló.
Por su parte, la profesora Friederike Otto afirmó que el estudio evidencia cómo el calentamiento global ya afecta directamente la viabilidad de organizar torneos en verano en el hemisferio norte.
Los expertos advierten que incluso eventos deportivos de escala global podrían verse comprometidos si no se toman medidas frente al aumento de temperaturas extremas, lo que consideran una señal de alerta para organizadores y autoridades deportivas.



