Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La dirigencia nacional de Morena aseguró que no existe inquietud dentro del partido tras la entrega de los exfuncionarios sinaloenses Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega a autoridades estadounidenses, y afirmó que el caso no tendrá efectos en su vida interna.
La presidenta del partido, Ariadna Montiel, sostuvo que la organización se mantiene tranquila frente al proceso y rechazó que este episodio represente un problema político o de gobernabilidad interna.
Montiel enfatizó que Morena no asumirá la defensa de ninguna persona que enfrente señalamientos ante autoridades judiciales, ya sean nacionales o extranjeras. Subrayó que los principios del movimiento establecen que no hay protección política cuando existen investigaciones formales.
El posicionamiento también buscó marcar distancia con los excolaboradores del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quienes ahora enfrentan procesos relacionados con su situación jurídica en Estados Unidos.
La dirigencia morenista indicó que será la Fiscalía General de la República (FGR) y las instancias competentes las encargadas de determinar responsabilidades conforme avance el proceso legal en tribunales internacionales.
En ese sentido, el partido reiteró que no intervendrá en el curso de las investigaciones ni influirá en decisiones judiciales, manteniendo una postura de respeto absoluto a las autoridades.
Morena insistió en que el caso debe tratarse exclusivamente en el ámbito judicial y no político, subrayando que las acciones individuales de los exfuncionarios no representan al partido ni a su estructura en Sinaloa.
Además, la dirigencia afirmó que mantendrá una postura de cero encubrimiento y que cualquier consecuencia derivada del proceso deberá resolverse conforme a la ley, sin respaldo político para los involucrados.



