Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- El actual Secretario General de Gobierno de Sinaloa, Pablo Francisco Bedoya Bañuelos, enfrentó cuestionamientos sobre la fallida compra de medicamentos por un monto superior a los 19 millones de pesos durante su periodo como tesorero en Mazatlán. El funcionario defendió su postura de no liberar los recursos, argumentando que la falta de ejecución del presupuesto se debió a deficiencias en los expedientes que debían integrar otras dependencias municipales.
Al ser abordado sobre su reconocimiento de esta compra y el por qué el recurso no fue ejercido, Bedoya Bañuelos deslindó su responsabilidad directa al declarar que “si no se ejerció debe haber sido porque el proceso administrativo no estaba completo y mi responsabilidad como tesorero es no hacer pagos que no estén completamente procesados”. Con esta afirmación, el secretario subrayó que su función se limitaba estrictamente a la validación financiera y no a la integración técnica de las licitaciones.
El funcionario insistió en que el seguimiento de los trámites para que los medicamentos llegaran a la población dependía de instancias externas a su despacho, como el Comité de Adquisiciones. Ante la insistencia de la prensa sobre por qué no se subsanaron los errores para ejercer el presupuesto de salud, Bedoya reiteró que desconocía esos detalles, señalando directamente a los responsables de las áreas operativas como los encargados de llevar a buen puerto dichas gestiones.
Mientras tanto, el ahora encargado de la política interna de Sinaloa mantiene su discurso de haber actuado bajo rigor administrativo, atribuyendo la omisión del ejercicio presupuestal a la ineficacia de otras oficinas del ayuntamiento.



