Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que los proyectos turísticos previstos para Mahahual, en Quintana Roo, no serán cancelados, pero sí modificados para adoptar de manera obligatoria un enfoque de ecoturismo, con el objetivo de proteger el entorno natural de la región.
La mandataria informó que firmará un decreto que otorgará a la zona una categoría especial de protección, lo que limitará el desarrollo de turismo masivo.
“El objetivo es darle una categoría de protección para que solo pueda desarrollarse el ecoturismo”, señaló.
Con esta medida, el gobierno federal busca equilibrar el desarrollo económico con la conservación ambiental, incorporando la participación de autoridades locales, estatales y las comunidades de la zona.
Acuerdo con comunidades y autoridades
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, explicó que la decisión se tomó tras dialogar con habitantes de Mahahual, quienes manifestaron su interés en recibir inversiones, siempre que estas generen beneficios económicos y sociales a nivel local.
Indicó que se trabaja en un decreto conjunto entre dependencias federales, el gobierno estatal y representantes comunitarios para garantizar que el desarrollo turístico en la zona se enfoque exclusivamente en el ecoturismo.
Por su parte, el titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez, respaldó la iniciativa y afirmó que este instrumento legal dará certeza sobre el tipo de proyectos permitidos en la región.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, anunció además una inversión estatal de 197.5 millones de pesos para mejorar infraestructura en Mahahual, incluyendo vialidades, el malecón y la Plaza del Faro, subrayando que el desarrollo debe ir de la mano con la protección ambiental.
Polémica por megaproyecto turístico
Mahahual ha sido escenario de controversia en los últimos meses debido al proyecto turístico “Perfect Day”, impulsado por la empresa Royal Caribbean, que contemplaba la construcción de un parque acuático en más de 90 hectáreas de selva y manglar.
El proyecto generó preocupación entre ambientalistas y habitantes, debido al posible impacto en el ecosistema local, considerado uno de los más importantes del país por su biodiversidad y por albergar parte del segundo arrecife de coral más grande del mundo.
Organizaciones civiles y colectivos ambientales impulsaron protestas y campañas que reunieron millones de firmas en contra del desarrollo masivo en la zona, lo que incrementó la presión sobre las autoridades.
Ante este contexto, el gobierno federal optó por redefinir el enfoque turístico de Mahahual, apostando por un modelo sustentable que preserve sus recursos naturales y beneficie a las comunidades locales.



