Mazatlán, Sin (RI Noticias).- A días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó su alerta de viaje para México, incorporando el riesgo de terrorismo junto con la delincuencia y los secuestros.
La advertencia, emitida el 29 de mayo de 2026, incluye una clasificación técnica identificada con la letra “T”, que señala riesgos asociados a terrorismo o violencia de organizaciones criminales en distintos estados del país.
Dentro de esta evaluación, las tres ciudades sede del Mundial recibieron distintas clasificaciones: Ciudad de México y Nuevo León (Monterrey) se ubican en Nivel 2, lo que implica “mayor precaución”, mientras que Jalisco (Guadalajara) fue colocado en Nivel 3, donde se recomienda reconsiderar el viaje. El informe advierte que “las batallas entre grupos criminales han ocurrido en zonas turísticas” y que “tiroteos entre estos grupos han herido o matado a transeúntes inocentes”.
El sistema del Departamento de Estado distingue tres amenazas: crimen (C), secuestro (K) y terrorismo (T). Bajo esta última categoría, el gobierno estadounidense incluye la violencia de cárteles, a los que ha vinculado con organizaciones terroristas. No obstante, esta interpretación ha sido rechazada por el gobierno mexicano.

Además, la alerta establece recomendaciones para ciudadanos estadounidenses, como evitar viajar de noche entre ciudades, usar transporte regulado o aplicaciones, no desplazarse solos y limitar recorridos en zonas de riesgo.
Seis estados fueron clasificados en Nivel 4 —“No viajar”—: Colima, Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Sinaloa y Zacatecas, aunque ninguno de ellos es sede del Mundial.
En el contexto de esta advertencia, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró ante el Senado que los cárteles representan “un desafío global” y advirtió que “los están utilizando entre sí”, en referencia al uso de drones, señalando que eventualmente podrían emplearse contra intereses estadounidenses.
Las tensiones diplomáticas también se reflejaron en declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien subrayó: “Los embajadores tienen que ser respetuosos de los asuntos políticos internos de los países”.
La clasificación emitida por Estados Unidos es una evaluación unilateral y no representa la postura oficial del gobierno mexicano ni de la FIFA sobre la seguridad del torneo.



