Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que Estados Unidos busca incrementar las reglas de origen en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el objetivo de que una mayor parte de la producción se realice dentro de la región.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que uno de los planteamientos del gobierno estadounidense es fortalecer las cadenas productivas regionales, particularmente en sectores como el automotriz.
“A Estados Unidos le interesa que haya más reglas de origen. ¿Qué quiere decir eso? Que más productos, es decir, que toda la cadena de valor relacionada, por ejemplo, con un vehículo se produzca más en la región, que no vengan de otras regiones”, señaló.
Sin embargo, sostuvo que México defenderá que los beneficios de la integración comercial alcancen a los tres países socios.
“Ellos insisten mucho en que se fabrica en Estados Unidos. Obviamente nosotros decimos que no solo sea Estados Unidos, sino que sea la región; justamente por eso es un tratado de libre comercio”, afirmó.
Sheinbaum indicó que las negociaciones continuarán en las próximas semanas y no descartó establecer comunicación directa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, si las circunstancias lo requieren.
Por otra parte, la presidenta rechazó entrar en una polémica con la directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos, Sara Carter, conocida como la “zarina antidrogas”.
“No quiero entrar en discusión con ella (…) conocen nuestra posición, nuestra posición es muy firme en la defensa de la soberanía, en la colaboración sin subordinación, siempre va a ser”, expresó.
La mandataria reiteró que México mantendrá la cooperación bilateral en materia de seguridad, sin comprometer su soberanía.
“Y en lo que podamos ayudar en términos humanitarios para que no llegue droga, lo vamos a hacer”, agregó.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen luego de que Carter afirmara en una entrevista que las autoridades estadounidenses trabajan para identificar a funcionarios presuntamente vinculados con organizaciones criminales.
“Y, por cierto, haciendo lo que estamos haciendo ahora mismo en México, apuntando incluso a aquellos dentro del gobierno que se han vendido a los cárteles y que les han facilitado operar; obteniendo órdenes contra ellos y trabajando estrechamente con nuestras contrapartes”, señaló la funcionaria estadounidense.



