El diario The New York Times reveló este sábado 27 de junio que integrantes de Morena se han puesto en contacto con autoridades de los Estados Unidos para ofrecerse como informantes contra otros elementos del partido guina, tras investigaciones sobre presuntos vínculos de funcionarios mexicanos con el narcotráfico.
El reporte, firmado por los periodistas Steve Fisher, Jack Nicas y Alan Feuer, se basa en el testimonio de al menos ocho personas que han participado en estas conversaciones. Según las fuentes, este acercamiento ocurre luego de que Washington acusara formalmente a funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y su exsecretario de Seguridad, Enrique Inzunza, de colaborar con el Cártel de Sinaloa.
El diario estadounidense señala que el objetivo de estos políticos es “adelantarse a las investigaciones que temen que pronto puedan centrarse en ellos”.
Adicionalmente, tres personas allegadas al caso afirmaron que este interés por cooperar fue impulsado por una iniciativa de la Administración de Control de Drogas (DEA en inglés), la cual ha contactado en privado a funcionarios mexicanos para persuadirlos de testificar.
Riesgo de debilitamiento en Morena
La investigación periodística advierte que, si las autoridades estadounidenses logran consolidar esta red de informantes dentro de Morena, podría generarse una cascada de testigos cooperantes y acusaciones formales que amenazarían la estabilidad del partido. Actualmente, Morena representa la fuerza de izquierda más relevante en el poder en Latinoamérica, junto con el gobierno de Brasil.
El diario estadounidense subraya que este escenario coloca a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en una situación compleja. Incluso, se detalló que la postura de Sheinbaum Pardo ha generado divisiones en su gabinete: por un lado, sector aboga por incrementar la cooperación con Washington, mientras que por el otro argumenta que el Gobierno de Donald Trump sienta un precedente peligroso al procesar a un gobernador mexicano en funciones.
Fuentes explicaron a The New York Times que los políticos de Morena se sumarían a una lista creciente de informantes de alto nivel, la cual ya incluye a altos mandos de la facción de los hijos de Joaquín Chapo Guzmán, así como a uno de sus pilotos principales y a un asesor clave.
Al respecto, el administrador interino de la DEA, Derek Maltz, declaró al diario estadounidense que la combinación de testimonios de funcionarios de Morena y de capos bajo custodia aumenta la viabilidad de casos judiciales robustos.
“Estoy muy seguro de que habrá algunas personas de alto nivel que serán imputadas”, afirmó Maltz.
Gobernadores en la mira
Esta situación representa un desafío para la mandataria mexicana, debido a que varios de los personajes bajo investigación no solo pertenecen a Mlrena, sino que mantienen vínculos estrechos con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien conserva una influencia notable en la vida pública del país.
Entre los objetivos de las investigaciones por corrupción del gobierno de Estados Unidos se encuentran los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, según confirmaron cinco personas familiarizadas con las indagatorias por parte de Estados Unidos.
Ambos mandatarios estatales han negado categóricamente cualquier vinculación con la delincuencia organizada.
La nota de The New York Times hace referencia a la reciente filtración de un audio de la gobernadora de Baja California, la también morenista Marina del Pilar, en el que se le escuchaba pactar una reunión con autoridades de Estados Unidos.
Tras la difusión del material, Del Pilar confirmó la autenticidad de la grabación, aunque aclaró que el encuentro estaba relacionado con asuntos relativos a la revocación de su visado estadounidense.



