Mazatlán, Sin (RI Noticias). – El gasto para el regreso a clases representa un importante desembolso para las familias, especialmente cuando se deben cubrir uniformes, útiles, calzado y otros artículos. Madres de familia consultadas señalaron que ahorrar con anticipación y reutilizar materiales son algunas de las estrategias para reducir costos.
Para Nayeli Pineda, madre de tres hijos, el regreso a clases de su hijo que ingresará a primero de primaria representa un gasto aproximado de entre 6 mil y 7 mil pesos. Tan solo el uniforme tuvo un costo cercano a los 3 mil pesos, mientras que la lista de útiles ronda los mil pesos. A esto se suman los zapatos, tenis e inscripción, además de los gastos diarios relacionados con la alimentación del menor.
“Yo creo que como unos 6000, 7000 pesos”, estimó sobre el desembolso total.
Pineda señaló que el gasto puede ser todavía más complicado para las familias con varios hijos y, particularmente, para las madres que deben cubrir solas las necesidades del hogar. Ante esta situación, recomendó comenzar a guardar dinero con anticipación para enfrentar la temporada escolar. “Tenemos que ahorrar desde días, meses, meses o días antes para poderles comprar las cosas a los niños”, comentó, al considerar que los gastos escolares se acumulan con otros relacionados con la crianza.
Por su parte, Jazmín Macías, madre de cuatro hijos, explicó que el gasto también depende del nivel educativo. En su caso, una de sus hijas está en preparatoria, donde los materiales pueden representar un costo mayor, mientras que para otro de sus hijos calcula un gasto de alrededor de mil pesos entre útiles y mochila. Entre los artículos que considera más costosos están precisamente las mochilas y los cuadernos, debido a la cantidad que requieren los estudiantes.
Para reducir el desembolso, Macías aprovecha productos que su esposo consigue fuera del país, como mochilas y cuadernos, por lo que al comprar en su localidad el gasto es menor. También aconsejó reutilizar los materiales que todavía se encuentren en buenas condiciones, como colores y hojas de los cuadernos. “Volver a utilizar lo que sí sirva”, dijo, al señalar que incluso las hojas que sobran pueden aprovecharse para formar otro cuaderno y darles un segundo uso.



