La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes el fallecimiento de dos ciudadanos mexicanos tras el devastador sismo de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que mantiene contacto directo con los familiares de las víctimas, quienes viajaron al país sudamericano para recibir acompañamiento consular y apoyo en este difícil momento.
En días anteriores, la Embajada de México en Colombia había reportado como desaparecidos a Mario Alberto Zapata Verdier y a su esposa Brenda Eloísa Flores Reyes, quienes se encontraban hospedados en el Hotel Dibeni de Pereira, uno de los inmuebles colapsados por el movimiento telúrico. Aunque se presume que corresponden a las víctimas mexicanas, las autoridades aún no han emitido una confirmación oficial de identidad.
El gobierno mexicano también ha enviado ayuda humanitaria a Colombia, consistente en despensas y medicamentos, en respuesta a la solicitud del gobierno de ese país. Sin embargo, no se desplegaron brigadas de rescate mexicanas, ya que las autoridades colombianas rechazaron equipos internacionales por no contar con certificaciones requeridas. Hasta el momento, 36 connacionales han sido repatriados desde las zonas afectadas.
El panorama en Colombia sigue siendo crítico. Las autoridades locales reportan más de 287 muertos, más de 4,100 heridos y cerca de 200 personas desaparecidas. Los daños materiales son de gran magnitud: más de 127,000 viviendas dañadas, 26,000 destruidas y 197 edificios colapsados, además de afectaciones en hospitales, escuelas y carreteras. El presidente Abelardo de la Espriella ha declarado que se trata de una de las peores tragedias naturales en la historia reciente del país.



