Más de 100 personas murieron tras el derrumbe de una mina de oro artesanal en Zamboye, República Centroafricana, cerca de la frontera con Camerún. Las autoridades locales y la Cruz Roja advierten que la cifra podría aumentar, mientras continúan las labores de rescate en condiciones precarias.
El derrumbe ocurrido en una mina artesanal de oro en Zamboye, República Centroafricana, ha dejado una tragedia de enormes dimensiones. Imágenes difundidas en redes sociales y medios locales muestran cómo una gran masa de tierra sepultó a lo que parecen cientos de personas, mientras otro grupo observaba impotente. Aunque las imágenes no han podido ser verificadas por agencias internacionales, las autoridades locales confirmaron que al menos un centenar de personas han perdido la vida, cifra que podría aumentar conforme avancen las labores de rescate.
Souleymane Bi, vicealcalde de Zamboye, declaró que el accidente era previsible debido a las condiciones en que se desarrolla la minería artesanal en la zona. Explicó que los trabajadores excavan pozos profundos sin medidas de seguridad, lo que incrementa el riesgo de deslizamientos. Lamentó además que los jóvenes que se dedican a esta actividad lo hacen porque no tienen otra opción para ganarse la vida. Bi hizo un llamado urgente al Gobierno, a organizaciones y a la comunidad internacional para apoyar en las tareas de rescate y asistencia a las víctimas.
VIDEO Momento del derrumbe en mina de oro que dejó más de 100 fallecidos en República Centroafricana
Los testimonios de los propios mineros reflejan la magnitud del dolor. Wilfried Ngoloyangue expresó su tristeza por la pérdida de compañeros, mientras que Florian Gaguende advirtió que muchas personas siguen desaparecidas y que las posibilidades de encontrarlas con vida son cada vez menores. Señaló que la población está conmocionada y que los esfuerzos de rescate son insuficientes, pues carecen de maquinaria y recursos adecuados. Solo pequeños grupos de artesanos intentan ayudar, pero la situación los sobrepasa.
El Gobierno centroafricano, a través de su portavoz Évariste Ngamana, lamentó profundamente lo ocurrido y pidió solidaridad. Aseguró que las autoridades trabajan incansablemente para brindar apoyo y asistencia a las víctimas, compartiendo el dolor de las familias afectadas. Los heridos han sido trasladados a Bouar, capital de la subprefectura, donde reciben atención médica, aunque la capacidad hospitalaria es limitada.



