Caracas. Los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos anunciaron un convenio petrolero considerado “histórico”, que establece la explotación conjunta de 17 campos estratégicos con un potencial probado de 65 mil millones de barriles de crudo. El acuerdo otorga a empresas estadounidenses el control mayoritario de las operaciones, en un giro significativo para la industria energética del país sudamericano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue el primero en dar a conocer el pacto, destacando que con ello su país “más que duplica las reservas petroleras” y podrá reducir los precios de la gasolina para los ciudadanos estadounidenses. Según la Agencia de Información de Energía (EIA), las reservas de EE.UU. ascienden a 46 mil millones de barriles, por lo que el convenio representa un incremento sustancial en su capacidad de suministro.
Trump precisó que la negociación fue encabezada por los secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Guerra, Peter Hegseth, junto con la presidenta venezolana Delcy Rodríguez, y que involucra una alianza con el sector privado. Rubio aseguró que el acuerdo significará “unos 100 mil millones en inversión privada” para Venezuela.

Por su parte, Rodríguez confirmó en un comunicado que las inversiones derivadas del convenio aportarán más de 209 mil millones de dólares en tributos al Estado venezolano. Señaló que la operación en los 17 campos petroleros contribuirá a la recuperación de la industria, al crecimiento económico y a la seguridad energética regional.
El volumen previsto supera ampliamente el mayor acuerdo previo de Venezuela, firmado en 2010 bajo el gobierno de Hugo Chávez para el bloque Carabobo, que involucraba 50 mil millones de barriles y 40 mil millones de dólares en inversión. Con este nuevo pacto, Estados Unidos tendría control operativo sobre más del 21 por ciento de las reservas venezolanas, estimadas en 303 mil millones de barriles según la OPEP.
Ambas administraciones calificaron el acuerdo como un fortalecimiento de las relaciones bilaterales. Trump aseguró que “esta transacción fortalecerá enormemente nuestra relación, ya creciente”, mientras Rodríguez lo consideró un paso hacia la modernización de la industria y un mayor equilibrio en los mercados internacionales.



