Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La estrategia de Estados Unidos para golpear a los cárteles mexicanos desde sus finanzas sumó un nuevo caso en Minnesota, donde un hombre es acusado de utilizar su empleo en una empresa de transferencias de dinero para ayudar al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) a mover cientos de miles de dólares provenientes del narcotráfico.
La operación fue destacada por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien aseguró que atacar los recursos económicos de las organizaciones criminales es una de las principales vías para debilitarlas.
“Hay que ir tras el dinero. Hay que atacar a los cárteles donde más les duele: sus recursos”, escribió Johnson en redes sociales.
Una red que habría operado durante tres años
De acuerdo con una acusación presentada el 20 de agosto ante un gran jurado federal del Distrito de Minnesota, Christopher A. Bravo Marín, de 46 años, habría participado en el esquema entre febrero de 2023 y febrero de 2026.
El hombre, ciudadano mexicano residente en Minneapolis, trabajaba para una empresa dedicada a realizar transferencias de dinero. Según los fiscales, aprovechó su posición para procesar operaciones destinadas a integrantes del CJNG.
La acusación sostiene que Bravo habría lavado al menos 750 mil dólares en ganancias relacionadas con el narcotráfico.
A cambio de procesar las transferencias, presuntamente recibía entre 40 y 50 dólares por cada operación.
Así habría evadido los controles
El mecanismo utilizado buscaba evitar que las transacciones fueran detectadas por los sistemas de vigilancia financiera.
Según los documentos judiciales, Bravo dividía las cantidades de dinero en varias transferencias de menos de mil dólares, límite a partir del cual la empresa debía verificar la identidad del cliente.
Para ocultar la identidad de quienes enviaban el dinero, presuntamente utilizó nombres falsos de origen hispano. También habría empleado información de beneficiarios ficticios en México proporcionada por integrantes del CJNG.
Después de completar las operaciones, el acusado habría falsificado las firmas en los comprobantes y enviado capturas de pantalla de las transacciones a sus cómplices para que pudieran cobrar el dinero en México.
De esta manera, la red habría conseguido trasladar recursos sin activar los controles que buscaban detectar operaciones sospechosas.



