Arizona, Estados Unidos.- El Parque Nacional del Gran Cañón enfrenta una situación crítica luego de la fuerte inundación registrada el fin de semana, que dejó dos personas muertas y al menos 15 desaparecidas, otros afirman que son más de 20 las personas desaparecidas.
Los equipos de rescate trabajan contrarreloj en medio de condiciones adversas, mientras el Servicio Meteorológico Nacional advierte sobre la llegada de nuevas tormentas que podrían intensificar el riesgo de inundaciones repentinas, ante la complicada situación dieron a conocer que 60 fueron evacuadas.
Las operaciones de búsqueda se concentran en las zonas más afectadas por las corrientes súbitas, donde el terreno escarpado y la fuerza del agua complican el acceso. Helicópteros, drones y brigadas terrestres han sido desplegados para rastrear los cañones y barrancos, con la esperanza de localizar sobrevivientes.
Las autoridades del parque han pedido a los visitantes extremar precauciones y evitar las áreas bajo vigilancia, ya que las precipitaciones previstas podrían generar nuevas crecidas en cuestión de minutos. “La prioridad es salvar vidas y garantizar la seguridad de quienes permanecen en la zona”, señaló un portavoz del Servicio de Parques Nacionales. El Gran Cañón, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Estados Unidos, se ha visto golpeado por fenómenos meteorológicos extremos en los últimos años.



