Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Frente a integrantes de su gabinete, secretarios de Estado y representantes de los Poderes de la Unión, la mandataria destacó que la historia de México está marcada por la resistencia frente a distintas formas de dominación y por la lucha en favor de la libertad y la justicia.
Sheinbaum recordó a Miguel Hidalgo y José María Morelos como figuras fundamentales del movimiento independentista y señaló que la lucha iniciada hace más de dos siglos dio paso a un proyecto de nación basado en la libertad, la dignidad y la justicia.
Durante su intervención también hizo referencia a diversos episodios en los que México enfrentó amenazas e intervenciones extranjeras, entre ellos la reconquista española de 1829, la Guerra de los Pasteles, la invasión estadounidense de 1846 a 1848 y la segunda intervención francesa.
La presidenta también aludió a la disputa entre los proyectos conservador y liberal durante el siglo XIX. Recordó que mientras un sector respaldó la intervención extranjera y la instauración del Segundo Imperio Mexicano con Maximiliano de Habsburgo, el proyecto liberal defendió la República y la soberanía nacional.
Una defensa que, dijo, corresponde a todas las generaciones
En su discurso, Sheinbaum sostuvo que la independencia no debe entenderse únicamente como un acontecimiento histórico, sino como un principio que debe preservarse de manera permanente.
“La libertad se conquista, la soberanía se defiende y la patria justa y digna se construye todos los días”, afirmó.
La mandataria señaló que las nuevas generaciones tienen la responsabilidad de mantener vigente el legado de quienes participaron en las distintas etapas de la construcción del país.
Al finalizar su mensaje, Sheinbaum enfatizó la postura de su gobierno respecto a la independencia nacional y aseguró que México no aceptará condiciones que impliquen subordinación frente a otros países.
“México no será nunca colonia ni protectorado de nadie. México no se doblega, no se arrodilla y México nunca se vende”, expresó.
Con estas palabras, la presidenta cerró su intervención en una jornada marcada por el recuerdo de las luchas que han definido la historia nacional y por un llamado a mantener la soberanía como uno de los principios centrales de la vida pública del país.



