Mazatlán, Sinaloa (RI Noticias). -El sector ganadero de Mazatlán atraviesa una crisis que amenaza con acabar con su principal cuenca lechera, advirtió José Antonio Lizárraga Rivera, presidente de la Asociación Ganadera Local, quien señaló que alrededor de 200 vacas de ordeña fueron vendidas en una sola semana y trasladadas principalmente a Nayarit y Durango.
La situación se agrava por la sequía y la falta de alimento para el ganado, pues productores han reportado parcelas de entre 50 y 70 hectáreas afectadas por la falta de lluvias. Ante la posibilidad de quedarse sin pastura durante los próximos meses, los ganaderos han optado por vender sus animales, reduciendo con ello la capacidad productiva de la región.
“Nos estamos acabando la cuenca lechera. Nos estamos acabando la cuenca lechera porque nadie quiere voltear a agarrar el toro por los cuernos para atacar un poco esta problemática”, afirmó Lizárraga Rivera.
La reducción de cabezas de ganado también refleja el deterioro de la actividad: de acuerdo con el dirigente ganadero, en 2023 había alrededor de 60 mil cabezas de ganado en el municipio de Mazatlán, mientras que actualmente la cifra se ubica entre 47 mil y 48 mil cabezas. A esto se suma el abandono de productores y la falta de interés de las nuevas generaciones por continuar con la ganadería.
Lizárraga Rivera señaló que la crisis no solo afecta a los productores, sino que pone en riesgo la continuidad de la cuenca lechera de Mazatlán. Consideró necesario que los gobiernos estatal y federal atiendan la situación, particularmente los problemas de sequía, disponibilidad de alimento y comercialización de la leche, antes de que continúe la reducción del hato ganadero.



