Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La baja actividad turística que arrastra Mazatlán desde hace dos años, sumada a las marejadas que afectan las playas desde mediados de mayo, mantiene en una situación económica complicada a los vendedores ambulantes que dependen de los visitantes para obtener ingresos.
Mario Raimundo Martínez, secretario general del Sindicato de Vendedores Ambulantes CROM, explicó que las condiciones del mar han dificultado el trabajo en distintos puntos de la costa, desde Cerritos hasta Olas Altas, mientras que la escasa afluencia turística reduce las oportunidades de venta.
“Pues la verdad, ahorita estamos viviendo una situación muy difícil, pues ya tenemos varios dos años que va decaído mucho el turismo. Y ahorita pues nunca se ha visto una marejada como este año, pues empezó a mediados de mayo y no ha cedido para nada”, comentó.
El dirigente indicó que, aunque algunos cruceros han llegado al puerto, sus pasajeros suelen permanecer pocas horas en la ciudad y traen actividades previamente reservadas, por lo que el beneficio para los vendedores ambulantes es limitado.
Ante la falta de ingresos, algunos trabajadores han tenido que buscar otras actividades, aunque las opciones también son reducidas por la escasez de empleo.
Martínez señaló que esperan una recuperación hacia diciembre, aunque reconoció que el panorama sigue siendo incierto y que confían en que el próximo año las condiciones para el turismo y el comercio mejoren.



