California, Estados Unidos.- Las denominadas mareas reales volvieron a provocar severas inundaciones en diversas comunidades del sur de California, donde el avance del océano afectó viviendas, negocios y vialidades, generando daños materiales y complicaciones para cientos de residentes.
En localidades como Huntington Beach, el nivel del agua rebasó banquetas y calles, ingresando a establecimientos comerciales pese a los esfuerzos preventivos realizados por propietarios y autoridades. Comerciantes reportaron pérdidas de mercancía y daños en instalaciones tras el ingreso de agua salada a sus negocios.
El sur de Florida enfrenta una de las mayores inundaciones costeras registradas fuera de un huracán. Las mareas extraordinarias, conocidas como king tides, han provocado que el océano invada calles, viviendas y negocios desde Miami hasta Fort Lauderdale. Los mareógrafos registraron niveles cercanos a 2.5 pies sobre la pleamar habitual, alcanzando el umbral de inundación mayor. En Virginia Key, Miami, el nivel fue comparable al registrado durante el huracán Wilma en 2005.
Los habitantes de las zonas más vulnerables enfrentaron dificultades para desplazarse, ya que varias calles quedaron parcialmente cubiertas por el agua. Algunos vecinos incluso tuvieron problemas para acceder a sus hogares debido a las inundaciones provocadas por el incremento temporal del nivel del mar.
Ante la emergencia, cuadrillas municipales desplegaron maquinaria especializada para retirar el agua acumulada y reducir el impacto en las áreas afectadas. Las labores se concentraron en los puntos con mayores encharcamientos para evitar que las inundaciones se extendieran a más propiedades.
Este fenómeno también ha generado afectaciones en otras regiones costeras de Estados Unidos, particularmente en sectores turísticos de Florida.



