Paraguay.- El país atraviesa una de las mayores crisis políticas de los últimos años luego de que el Senado aprobara la destitución del presidente Santiago Peña mediante un juicio político impulsado por el escándalo financiero relacionado con Ueno Bank, una entidad que colapsó dejando a millones de clientes afectados. La votación reunió el respaldo unánime de los legisladores presentes, lo que abrió paso al relevo inmediato en la jefatura del Estado.
Tras la decisión del Congreso, el entonces vicepresidente Pedro Alliana fue juramentado como nuevo presidente de Paraguay y tendrá la responsabilidad de completar el periodo de gobierno que concluye en 2028. Durante la ceremonia de investidura, recibió la banda presidencial y asumió el compromiso de encabezar la recuperación institucional y económica del país en medio de un clima de fuerte tensión política y social.
La caída de Peña se produjo después de que salieran a la luz investigaciones y acusaciones sobre presuntas irregularidades vinculadas a Ueno Bank. El Congreso argumentó que existían elementos suficientes para proceder con el juicio político por presunto mal desempeño de sus funciones, mientras que las autoridades judiciales iniciaron acciones para determinar posibles responsabilidades en el manejo de recursos relacionados con la entidad financiera.
En su primer mensaje como mandatario, Alliana prometió atender a los afectados por la crisis bancaria y aseguró que el gobierno tomará medidas para compensar a quienes sufrieron pérdidas económicas derivadas del colapso financiero. También anunció que su administración priorizará los asuntos internos del país y la atención directa a las regiones más afectadas por la crisis.



