Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- El beisbol sinaloense está de luto tras la muerte de Enrique “Garzón” Quiñones, exlanzador mazatleco que dejó una huella imborrable en la historia de los Tomateros de Culiacán al protagonizar una de las hazañas más importantes de la franquicia: el primer juego sin hit ni carrera de su historia.
Originario del poblado de La Tuna, en Mazatlán, Enrique Quiñones nació el 30 de octubre de 1969 y desde joven encontró en el beisbol el camino para desarrollar una carrera profesional que se extendió durante casi dos décadas. Su talento desde la lomita le permitió abrirse paso en distintos equipos del circuito mexicano.
Conocido como “Garzón”, se desempeñaba como lanzador derecho y comenzó su trayectoria profesional en 1988. Durante su paso por la Liga Mexicana de Beisbol defendió los colores de organizaciones como Rieleros de Aguascalientes, Sultanes de Monterrey, Leones de Yucatán, Broncos de Reynosa y Tuneros de San Luis Potosí.
A lo largo de 140 encuentros en ese circuito, Quiñones registró 29 victorias y 54 derrotas, con una efectividad de 4.93. Su última aparición como jugador profesional en la Liga Mexicana de Beisbol llegó durante la temporada 2007, después de una trayectoria que lo llevó a distintos escenarios del país.
Una noche que lo convirtió en parte de la historia guinda
Sin embargo, uno de los capítulos más importantes de su carrera quedó escrito con la franela de los Tomateros de Culiacán, en la Liga Mexicana del Pacífico.
La noche del 21 de noviembre del año 2000, durante la temporada 2000-2001, Enrique Quiñones subió al montículo para enfrentar a los Águilas de Mexicali y firmó una actuación memorable al lanzar el primer juego sin hit ni carrera en la historia de la organización sinaloense.
Con una labor dominante desde la lomita, el mazatleco condujo a los guindas a una victoria de 1-0, resultado que convirtió aquella noche en un momento histórico para el equipo y para su afición.
Su hazaña quedó registrada en los libros del club y con el paso de los años continuó siendo recordada como una de las grandes joyas de pitcheo de Tomateros. Incluso, en 2015, Quiñones recordó aquella actuación al hablar sobre la emoción de volver a presenciar otro juego sin hit ni carrera, aunque en esa ocasión desde su faceta como integrante del cuerpo técnico.
Su nombre queda ligado al beisbol sinaloense
Después de su etapa como jugador, Enrique Quiñones también estuvo vinculado al beisbol desde otras funciones, entre ellas como coach de bullpen de Tomateros, una posición desde la que pudo compartir su experiencia con nuevas generaciones de lanzadores.
Su historia representa la de un pelotero mazatleco que logró abrirse camino en el beisbol profesional y que encontró un lugar especial en la memoria de una de las organizaciones más importantes de Sinaloa.
Enrique “Garzón” Quiñones falleció a los 57 años, el 7 de noviembre de 2026, en la sindicatura de Villa Unión, Mazatlán. Su partida deja un recuerdo entre quienes siguieron su carrera y, especialmente, entre los aficionados de Tomateros que mantienen presente aquella histórica noche en la que el brazo de un mazatleco hizo historia con la novena guinda.



