El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó este sábado que la cifra de fallecidos por los dos terremotos ocurridos el pasado 24 de junio en el norte de Venezuela aumentó a 4,333 personas, lo que convierte a esta tragedia en una de las más devastadoras de la historia reciente del país.
En declaraciones a periodistas, Rodríguez señaló que la próxima semana la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, entregará las primeras 200 viviendas destinadas a los damnificados, aunque no ofreció mayores detalles sobre la ubicación ni el proceso de adjudicación.
La emergencia humanitaria continúa marcando el día a día de miles de familias que perdieron sus hogares y seres queridos. Mientras tanto, las autoridades buscan acelerar las medidas de atención y reconstrucción, en medio de un panorama de duelo nacional y de enormes desafíos logísticos.
La resiliencia de una sobreviviente en La Guaira
María Alejandra Sanz, estudiante de preparatoria de 17 años, vivió el horror de los terremotos del 24 de junio en La Guaira. Pasó 17 horas atrapada bajo los escombros, sobreviviendo en la penumbra y bebiendo su propia orina mientras pensaba que todos sus amigos habían muerto.
De los diez jóvenes que ensayaban una coreografía para su graduación, cuatro no sobrevivieron, entre ellos su mejor amigo Gonzalo Márquez, cuyo cuerpo fue recuperado por los rescatistas días después. La noticia la golpeó con un dolor indescriptible, dejando preguntas sin respuesta: ¿habrían sobrevivido si el rescate hubiera llegado antes?, ¿por qué ella sigue con vida mientras otros descansan en paz?
Criada en medio de crisis económica, migración y un régimen autoritario, Sanz y sus amigos soñaban con un futuro distinto. Pero los terremotos, que dejaron más de 4,000 muertos y 16,000 heridos, truncaron esos sueños y marcaron sus vidas para siempre.
Hoy, María Alejandra se aferra a la esperanza de continuar sus estudios, llevando consigo la memoria de quienes ya no están, en un país que llora y busca reconstruirse entre el polvo y el dolor.



