El partido oficialista Nuevas Ideas confirmó la candidatura de Nayib Bukele y Félix Ulloa como fórmula presidencial para los comicios de 2027. La proclamación se realizó tras elecciones internas en las que el mandatario corrió sin oposición y obtuvo el respaldo unánime de la militancia.
La candidatura de Bukele es posible gracias a una resolución de la Sala de lo Constitucional en 2021 que autorizó la reelección inmediata, lo que le permitió competir en 2024. Posteriormente, en 2025, la Asamblea Legislativa aprobó reformas que eliminaron los límites de mandatos consecutivos, autorizaron la reelección indefinida y ampliaron el período presidencial de cinco a seis años.
Bukele mantiene altos índices de aprobación, impulsados por su política de seguridad bajo el régimen de excepción vigente desde 2022. Según datos oficiales, los homicidios se redujeron en más de 90%, aunque organismos internacionales han cuestionado la medida por presuntas violaciones a derechos humanos.
La nominación de Bukele consolida el dominio del oficialismo en El Salvador, tras haber desplazado en 2019 a los partidos tradicionales ARENA y FMLN. Sus críticos señalan que ha concentrado poder al controlar la Asamblea Legislativa, el sistema judicial y otras instituciones, lo que genera preocupación sobre el equilibrio democrático.
En las elecciones de febrero de 2027, Bukele enfrentará principalmente al candidato del FMLN, aún por definir. La oposición carece de una figura con fuerza suficiente para competir contra el presidente, lo que anticipa una contienda marcada por la hegemonía de Nuevas Ideas.
De ganar, Bukele gobernaría hasta el 31 de mayo de 2033, convirtiéndose en el primer presidente salvadoreño en ejercer un sexenio tras las reformas constitucionales.



